¿Te cuesta seguir una conversación cuando hay varias personas hablando, necesitas subir más el volumen de la televisión o tienes la sensación de que algunos sonidos ya no se perciben con la misma claridad? Estos cambios pueden aparecer de forma progresiva y, precisamente por eso, no siempre resulta fácil identificar cuándo existe una pérdida auditiva.
Conocer las características de la hipoacusia permite entender mejor qué puede estar ocurriendo y cuándo conviene realizar una valoración profesional. En este artículo explicamos qué es la hipoacusia, cuáles son sus principales tipos y grados, qué diferencias existen entre ellos y qué soluciones pueden valorarse, prestando especial atención a los audífonos, su adaptación y el seguimiento profesional.
Qué es la hipoacusia
La hipoacusia es una pérdida parcial de la capacidad auditiva que puede ser temporal o permanente y afectar a uno o ambos oídos. Puede aparecer por diferentes causas, como el envejecimiento, la exposición continuada a ruidos intensos, determinadas enfermedades, infecciones, alteraciones congénitas o algunos medicamentos.
No siempre es fácil detectarla, especialmente cuando se desarrolla de forma progresiva. Pedir que repitan las frases, aumentar el volumen de la televisión o tener dificultades para seguir conversaciones con varias personas pueden ser algunas señales.
Para saber si existe una pérdida auditiva es necesario realizar una valoración profesional. Pruebas como la audiometría permiten medir la capacidad para percibir diferentes sonidos y determinar tanto el tipo de hipoacusia como su grado.
Tipos de hipoacusia
Los tipos de hipoacusia se diferencian principalmente según la zona del sistema auditivo en la que se encuentra la alteración. Saber dónde se origina la pérdida permite comprender mejor sus posibles causas y determinar qué soluciones pueden valorarse en cada caso.
Hipoacusia conductiva
La hipoacusia conductiva aparece cuando el sonido no puede pasar correctamente a través del oído externo o medio. Puede deberse a un tapón de cerumen, infecciones, acumulación de líquido, perforaciones del tímpano o alteraciones en los huesecillos.
Dependiendo de la causa, puede ser temporal y, en determinados casos, tratarse mediante procedimientos médicos o quirúrgicos.
Hipoacusia neurosensorial
La hipoacusia neurosensorial se produce por alteraciones en el oído interno o en las estructuras relacionadas con la transmisión de la información auditiva. Puede estar asociada al envejecimiento, la exposición prolongada a ruidos intensos, factores hereditarios, enfermedades o determinados medicamentos.
Habitualmente es permanente y, además de reducir la percepción de los sonidos, puede dificultar la comprensión del habla. Cuando está indicado, el uso de audífonos puede ayudar a mejorar la audición.
Hipoacusia mixta
La hipoacusia mixta combina una pérdida conductiva y una neurosensorial. Es decir, existe una alteración tanto en el oído externo o medio como en el oído interno.
Por ello, su tratamiento dependerá de las causas presentes y deberá establecerse después de una valoración individual de la audición.

Grados de hipoacusia
Los grados de hipoacusia indican la intensidad de la pérdida auditiva y se determinan mediante pruebas como la audiometría. Los resultados se expresan en decibelios de nivel auditivo (dB HL) y permiten conocer qué sonidos puede tener dificultades para percibir una persona.
Según la clasificación de la Organización Mundial de la Salud para adultos, existen diferentes grados.
Hipoacusia leve
La hipoacusia leve se sitúa entre 20 y menos de 35 dB. Puede dificultar la percepción de sonidos suaves y hacer más complicado seguir algunas conversaciones, especialmente cuando existe ruido de fondo.
Hipoacusia moderada
La hipoacusia moderada comprende entre 35 y menos de 50 dB. En este grado pueden aparecer mayores dificultades para comprender una conversación a un volumen habitual, sobre todo en determinadas situaciones cotidianas.
Hipoacusia moderadamente severa
Se encuentra entre 50 y menos de 65 dB. La comprensión del habla puede resultar considerablemente más difícil sin una solución auditiva adecuada, por lo que es importante valorar las necesidades individuales.
Hipoacusia severa
La hipoacusia severa abarca desde 65 hasta menos de 80 dB. La persona puede tener importantes dificultades para escuchar conversaciones y percibir numerosos sonidos cotidianos.
Hipoacusia profunda y pérdida completa
La pérdida profunda se sitúa entre 80 y menos de 95 dB. A partir de 95 dB, la OMS establece el grado de pérdida auditiva completa.
Grado de discapacidad por hipoacusia moderada
El grado de discapacidad por hipoacusia moderada no corresponde automáticamente a un porcentaje concreto. En España, su reconocimiento se realiza mediante una valoración específica que considera distintos criterios y su repercusión funcional. Por tanto, el grado audiométrico y el grado de discapacidad son conceptos diferentes.
Hipoacusia bilateral
La hipoacusia bilateral afecta a los dos oídos, aunque la pérdida no tiene por qué presentar la misma intensidad en ambos. Puede dificultar la comprensión del habla, sobre todo en ambientes ruidosos, y también influir en la capacidad para localizar de dónde procede un sonido.
Cuando la pérdida afecta a ambos oídos, puede ser necesario valorar una adaptación binaural con dos audífonos. Sin embargo, esta decisión no depende únicamente del resultado de la audiometría.
Es necesario estudiar cómo oye cada oído, la comprensión del habla y las necesidades de la persona en su día a día. Por eso, incluso dos pacientes con una pérdida auditiva similar pueden necesitar adaptaciones y programaciones diferentes de sus audífonos.
Tratamiento y audífonos para la hipoacusia
El tratamiento de la hipoacusia depende de las características de cada pérdida auditiva. Antes de determinar qué solución es adecuada, es necesario realizar una valoración que permita conocer:
- La causa y el tipo de hipoacusia.
- El grado de pérdida auditiva.
- Las dificultades de comprensión del habla.
- Las necesidades de la persona en su día a día.
Cuando están indicados, los audífonos para hipoacusia pueden mejorar el acceso a los sonidos y facilitar la comunicación. Sin embargo, el dispositivo es solo una parte del proceso.
La experiencia del audioprotesista resulta fundamental para adaptar y programar los audífonos según cada pérdida auditiva y realizar los ajustes posteriores necesarios. Incluso los modelos más avanzados, incluidos aquellos con funciones de inteligencia artificial, necesitan una correcta adaptación y seguimiento profesional para aprovechar sus prestaciones y responder realmente a las necesidades de cada paciente.
Diferencia entre hipoacusia y cofosis
Aunque ambos términos hacen referencia a una pérdida de audición, hipoacusia y cofosis no significan lo mismo. La principal diferencia está en el grado de capacidad auditiva que se conserva:
- Hipoacusia: existe una disminución de la capacidad para oír, que puede presentar distintos grados, pero se mantiene cierto nivel de audición.
- Cofosis o anacusia: se produce una pérdida total de la audición en el oído afectado.
Por tanto, la diferencia entre hipoacusia y cofosis está en si existe o no audición residual. Para determinar el tipo y alcance de la pérdida es necesario realizar una valoración profesional y las pruebas auditivas correspondientes.
Una adaptación personalizada en Centro Navarro de la Audición
En Centro Navarro de la Audición sabemos que cada pérdida auditiva y cada persona son diferentes. Por eso, nuestro trabajo no consiste únicamente en elegir unos audífonos, sino en encontrar la solución que mejor responda a las necesidades de cada paciente y adaptarla correctamente.
Trabajamos con audífonos de diferentes gamas y tecnologías, incluidos modelos con funciones avanzadas e inteligencia artificial. Sin embargo, nuestra mayor fortaleza está en la experiencia y el saber hacer de nuestros audioprotesistas. Cada audífono pasa por sus manos para ser programado, adaptado y ajustado de forma personalizada, con un seguimiento posterior cercano. Si notas dificultades para oír y quieres conocer qué solución puede ayudarte, solicita una valoración personalizada con nuestro equipo.



